martes, 4 de octubre de 2011

Un poco de relaciones y laceraciones

Despues de haberme perdido un buen rato y visitando el blog de un Fatal viejo enfermo loco conocido encontré esta entrada y se me antojo compartirla, abajo dejo link al sitio original.

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Cuando empezamos una relacion de pareja, todo mundo espera miel sobre hojuelas, felicidad, buenos momentos y pura cosa bonita y pachona... pero nadie espera que en algun momento las cosas "podrian" tornarse feas. Una discusion, un desaguisado, alguna diferencia infranqueable, que se yo, algo que vaya en contra de todo lo "bonito y pachon". El problema es que pasa todo el tiempo y con todas las relaciones, aun las que parecen salidas de una novela hermoas y romantica, como Romeo y Jul... no, mejor otro ejemplo; Como el de Anna Karenin... bueno, mejor como una telenovela Venezolana pitera. Asi es. Nada prepara a la joven e inocente Roberta Gonzala de que el mezquino Eleazar Camilo abuse de ella de psicologicamente haciendole padecer el mas terrible de los calvarios con una sola frase: Esta no es la barriguita de tu mama, esta es la puta realidad.

¿Cual es esa "realidad"? Que hoy en dia una pareja debe jalar parejo. Hoy en dia las cosas estan de peso (Y de los devaluados) y para realizar el sueño dorado de vivir felices en una casita feliz donde el sol brille por todos los resquicios del hogar y donde el portico sea el lugar ideal para disfrutar de un brunch con mimosas y melon cortado en bolitas con queso cottage mientras contemplamos a las ardillitas retozando felices en el paramo y los pajarillos trinan en melodiosa armonia mientras la brisa matutina sopla tenuemente sobre nuestros rostros, para lograr todo eso y mas hay que chin-gar-le. No hay de otra. Pero cuando hay alguien que plantea "Esfuerzo en conjunto", se le considera un ojete infeliz. Un Bully. Y a mi me toco jugar ese papel...


Hay otra parabola que expuse hace mucho tiempo. Digamos que tenemos a un hombre y una mujer (Tortillas y trolos quedan fuera de la ecuacion, perdon), y ellos quieren llegar a un puerto llamado "Felicidad" (Si este texto fuese escrito en alguna isla comunista, el puerto se llamaria "Miami"), para llegar primero deben construir un bote que sea el vehiculo que los lleve a tal lugar, el bote se llama "Relacion Sana" (Si este texto fuese escrito en Acapulco, el bote se llamaria "Me bes y sufres III"[Prometo ya no hacer mas de estos chistecitos mamones]), una vez construido hay que asignar tareas especificas que haran sobrevivir a nuestra pareja. Antes de emprender el viaje se decidio que por aptitudes, el hombre remara, la mujer pescara y proveera alimento para el trayecto, el hombre tiene tambien la tarea de preparar los peces y la mujer procurara estar pendiente de emergencias durante el viaje, cuales quiera ellas sean. Bueno pues: A la mar se fueron. Les hare un resumen de las peripecias de esta pareja. En el trayecto, el hombre se canso de remar y para no apaciguar el ritmo, la mujer tomo los remos y se puso a remar hasta que su pareja pudo recobrar fuerzas y seguir con su tarea asignada, en ocasiones, tanto el hombre como la mujer remaron a la par para acelerar el paso. En el momento en que la mujer tomo los remos, el hombre tomo las redes y pesco un par de peces, no solo eso, preparo la comida y se tomaron el tiempo para disfrutar de la recompensa de un trabajo en conjunto antes de continuar remando. Cuando la mar se torno violenta, el hombre cayo por la borda y la mujer que previsoriamente aprendio a nadar, pudo rescatar al hombre, este, sufrio heridas leves que la mujer presurosamente atendio y asi el hombre siguio remando. Cuando las aguas quietas se volvieron, el hombre recompenso a la mujer con un festin de moluscos y ostras que capturo, esto no lo hizo olvidarse de su responsabilidad y siguio con brios renovados remando para llegar al puerto deseado. El tiempo se volvio corto y sabian que el puerto estaba a vista clara, asi que decidieron darse un momento para meditar que el camino recorrido fue mucho y que las penalidades aun mas, pero aun cuando solo faltaba un ultimo empujon para llegar a ese lugar no menguaron el paso y finalmente consiguieron su objetivo. Llegaron al puerto Felicidad. Albricias a nuestros heroes! El puerto Felicidad les depara tanto alegrias como sinsabores, pero el hecho de haber llegado hasta el puerto es prueba suficiente para saber que cualquier eventualidad sabran sortearla de la manera en la que resolvieron las anteriores peripecias: Juntos. En pareja. Como una unidad. Ç'est Fini. Un momento... que pasaria si en ese duo dinamico alguien no jala parejo? Me enfundare en el disfraz de el Dios Nordico Loki y les hare jugar a nuestros protagonistas maldades y travesuras. Ñaca-ñaca.


"¿Que pasaria si...?" De buenas a primeras, el hombre no quiere hacer nada. Nada. Prefiere estarse rascando el ombligo y ver como la pobre changuita se rompe el lomo remando, pescando, cocinando y que este presta a rescatar al Sr. Don Guevon si sufre insolacion por estar contemplando las gaviotas. En primer lugar dudo que la tia se anime a treparse al bote con un parasito bueno para nada, esta chava es de armas y triques tomar; toma sus chivas y se esfuma. Asi son las mujeres de hoy en dia, no se van a atener a un zangano que no les provee seguridad y no estara con ellas en las buenas y en las malas. "¿Que pasaria si...?" De buenas a segundas la niña es una holgazana porfiada que ni sabe pescar, ni le gusta la cocina, remar estropea su manicure y curar heridas le da asquito. Pues bueno, supongamos que el vato la quiere bien, la quiere bonito; Papas. Se avienta el trompo a la uña y se embarca con un costal de papas y con otro costal de papas con falda y fragancia Carolina Herrera. El pobre infeliz a la media hora ya se canso de remar solito, le pide ayuda a su pareja pero... ella esta feliz de no hacer absolutamente nada mientras gustosa se pone a papar moscas a su al rededor. Ni modo, a parir chayotes. El vato como puede le jala un ratito mas y pues el hambre aprieta, asi que detiene el paso y con giros diestros de la red captura algunos peces y le pide a su pareja soporte para preparar la comida, pero... la niña esta estirandose cuan larga es emulando a las lagartijas disfrutando del sol en una piedra: ¿Como osa pedirle a la Divina Garza esfuerzo alguno cuando esta despertando de su sueño de 14 horas continuas? Imposible. Pues ni modo, mal cocidos se zampa los pescados, pero como nuestro martir no tiene un estomago fuerte, los peces crudos le sentaron mal y esta retorciendose de dolor estomacal, el pobre ingrato pide socorro ante su desgracia, pero... pues, ya saben, pa' que preguntan?: Aquella esta lloriqueando porque le piden todo a ella y ella en primer lugar ni le gusto el color del bote (El nombre mucho menos), no pidio nunca estar junto a alguien que la procurara y tampoco queria llegar al puerto Felicidad. Ella era "feliz" en la pasividad de no hacer nada en la otra orilla. 2 dias pasaron y el bote no se movio, por fortuna el vato se acordo que en su Petaquin Medico Mi Alegria clavo unos chochos homeopaticos y pomada de La Campana, con eso mas o menos la libro, asi que siguio sudando tinta y remandole, pero como habia tormenta en el Golfo de Mexico (Saludos a Mauricio Garces donde quiera que este), el pobre vato en su inefable cumulo de ingratitudes cayo a la mar. Manoteando y gritando con sus ultimas bocanadas de aire el auxilio de su pareja para que lo socorriera, solo pudo escuchar "¿Para que me pides ayuda a mi? ¿Si yo no puedo con mis problemas, como esperas que pueda ayudarte a ti? Eres un abusivo por hacerme cargar con la lapida de tu muerte en mi memoria"... glub glub glub. Y asi fue como el pobre infeliz se hizo uno con los chingados charales y crustaceos. ¿De quien fue la culpa? ¿De Loki, de la princesa o del aperitivo para tiburones? Del ultimo. Nadie puede obligar a nadie a encontrar una felicidad que no se desea. ¿Que es la felicidad? Quizas todos sabremos que es cuando encontremos a alguien que jale parejo y quiera llegar a ese puerto junto a nosotros.


¿Me desvie del tema? Claro que no. Esto solo fue para desmenuzar como es que abusar de alguien psicologicamente en una relacion de pareja es una espada de dos filos. Cuando alguien abusa psicologicamente de la otra persona en una relacion de pareja, de manera arbitraria o involuntaria, contribuye a crear una imagen de abusador tanto al receptor como al agredido. ¿Como? Facil. Los humanos tenemos esa divertida mania de cobrarle factura a los demas. Digamos que abusaron de mis nobles sentimientos (Los tengo, a mis amigos les pongo apodos cariñosos como la rata, la mofeta, la tepocata, la cucaracha, etc) y al momento de terminar una relacion no tuve esa "vengaza" que merecia la otra persona. ¿Adivinen a quien le voy a endosar esa factura? Naturalmente a la proxima desgraciada que tenga enfrente. Esa es la naturaleza humana. Aunque... nunca es tarde para romper el ciclo y mas cuando se sabe de antemano que el subconsciente es mas poderoso que el inconsciente, cuando se sabe como dorarle la pildora. En poca palabras, yo no le voy a cometer los errores que cometi en el pasado con los demas y tampoco voy a aplicar puñaladas en la espalda a las demas personas que se relacionen conmigo. Si abusaron de mi psicologicamente, yo no me convertire en abusador y si yo fui abusador, tratare de no serlo mas. ¿Que mas se le puede pedir a la vida?


Estracto del blog Proyecto Argelia v2.0..   saludos al buen Fatal a.k.a. Argelia!

domingo, 20 de marzo de 2011

Así como el susto, las emociones tampoco son infinitas...

... Casi todos somos potencialmente capaces de aprender a vivir con cierta cantidad de peligro rondando, aunque de seguro y con el tiempo mediremos las consecuencias.
         Vamos a poner un ejemplo ingrato, pero que nos toca de cerca: el atentado del 11 de septiembre. Lo cierto es que, al principio, eso generó en el mundo occidental muchísimo susto. Había una situación real y concreta. que era el peligro del terrorismo; había ocurrido en Nueva York, en un edificio civil, había habido muerte, fuego y sufrimiento. Las consecuencias de la catástrofe estuvieron a la vista de todos durante meses... Después, se hicieron homenajes, aparecía en las noticias de la televisión u otros medios, pero con mayor distancia... ¿Que pasó? ¿Desapareció la percepción de peligro? ¿Los terroristas dejaron de existir? Claro que no, pero el fenómeno perdió la entidad que tenía. El gran peligro es darse cuenta de que los terroristas que saben esto, tan bien o mejor que nosotros, crearán también su estrategia, intentando reavivar el temor con nuevas amenazas o nuevos atentados cuando perciban esta laxitud. Otro ejemplo, igualmente dramático, cuando vimos por primera vez las imágenes del hambre de los niños de África o de Latinoamérica, cando nos mostraron los horrores de la guerra de Irak, Las angustias dejadas atrás por el tsunami, o los huracanes de Centroamérica, todos quedamos shockeados víctimas de una fuerte impresión. ¿Que pasó luego? Que, de alguna manera, nos acostumbramos a que ésa era y es la realidad en el mundo. Tristemente, diría yo, hemos aprendido a convivir con todo eso.
         Pero dejemos de lado la situación del mundo. Pensemos en una esposa que vive con un marido alcohólico. La primera vez que el tipo vuelve borracho la mujer se enoja y se desencadena un episodio de violencia. Ella se asusta, entra en pánico, tiene miedo, etcétera. Lo mismo le pasa la segunda vez y la tercera. Pero, después, si no se marcha de su casa, irá construyendo sobre el agotamiento de la reacción de alarma un acostumbramiento a esa historia de Durmiendo con el enemigo...
         Es triste decirlo, pero la mujer de la historia ya no vive la situación como peligrosa, aunque sigue siendo tan peligrosa como al principio. Es muy común en estos casos que alguien, recién llegado, observe una situación como ésta desde fuera y que, a diferencia de quien se acostumbró, perciba el peligro que las otras personas ya no pueden percibir.
         -Yo conozco un ejemplo de eso. Mi tía Loli llegó una tarde a la casa de su vecina y se encontró con el marido de su amiga totalmente alcoholizado. La mujer lo mando a dormir y éste reacciona de modo bastante agresivo y descontrolado. La vecina lo empuja hasta el cuarto a gritos  y cierra la puerta detrás de ella. Mi tía hace señas de irse y la vecina le dice: "No te asustes... ¡No pasa nada! Mucho ruido y pocas nueces. ¡Ya no le tengo miedo a ese cabrón!".
         -Exactamente. Te expongo un caso más. Imaginemos una persona sumamente neurótica que manipula a las demás. Cuando no consigue lo que quiere, amenaza con suicidarse. Cuando alguien que uno quiere o que tiene cerca amenaza con suicidarse, frente a la sola posibilidad de que esto suceda, a uno le entra un susto terrible. Claro, uno se asusta la primera vez, la segunda, la tercera, la cuarta. Pero ¿Qué pasa la quinta vez?
         -La quinta vez ya no te asusta nada, porque el que amenaza y amenaza nunca se suicida.
         -No estés tan segura. Esta situación, tal como la planteamos, tiende a agravarse. Cuando el otro, digamos que al manipular, percibe que somos inmunes a su amenaza, cuando se da cuenta de que ya no me asusta, en general duplica su apuesta y empieza a incluir intentos de suicidio cada vez más serios para conseguir atención, para que no se agote mi capacidad de respuesta de alarma. Alguien podría quedarse pensando que todo es sólo una manera de llamar la atención, y tal vez lo sea, pero algunas veces, llamando la atención alguno se pasa de la raya y se muere de verdad. No es ninguna broma.
         Retomo el hilo: el susto se agota de la misma forma en que tienden a agotarse todas las emociones sostenidas por mucho tiempo. Se agotan con la desaparición de la sorpresa, y con la construcción que levantan los mecanismos de defensa. Mecanismos estos que por suerte están allí, para permitirnos seguir, para poder convivir con esa situación y sobrevivirla. Porque nadie podría seguir infinitamente expuesto a una situación de peligro si no amortiguara su respuesta emocional. Así como nadie podría sobrevivir demasiado tiempo perdidamente enamorado (aunque en este caso la agonía fuera mucho más dulce).
         -¿Y si uno no se acostumbra y la situación de peligro continua?
         -Si la tensión se instala pueden suceder dos cosas: que se quiebre la estructura de personalidad, colocándonos en lugares dañinos para nosotros mismos, como la locura, la depresión severa o la psicosis. Vivir en peligro permanente conducirá irremediablemente a una situación que conocemos como estrés...

lunes, 21 de febrero de 2011

Moraleja en una historia de enamorados.

Se trata de dos guapos jóvenes que se hicieron novios cuando ella tenia 13 años y él 18. Vivían en un pueblecito de leñadores situado junto a una montaña. Él era alto, esbelto y musculoso, dado que había aprendido a ser leñador desde la infancia. Ella era rubia, de cabello muy largo, tanto que le llegaba hasta la cintura; tenía los ojos celestes, hermosos y maravillosos. 
      La historia cuenta que habían llevado sus noviazgo con la complicidad de todo el pueblo. Hasta que un día, cuando ella cumplió 18 años y el 23, el pueblo entero se puso de acuerdo para ayudar a que ambos se casaran.
      Les regalaron una cabaña, con una parcela de árboles para que él pudiera trabajar como leñador. Después de casarse se fueron a vivir allí para alegría de todos, de ellos mismos, de su familia y del pueblo, que tanto había ayudado a esa relación.
      Y vivieron allí durante todos los días de un invierno, un verano, una primavera y un otoño, disfrutando mucho de estar juntos. Cuando el día del primer aniversario de la boda se acercaba, ella sintió que debía hacer algo para demostrarle a él su profundo amor. Pensó en hacerle un regalo que tuviera ese significado. Si le obsequiaba un hacha nueva estaría relacionada con el trabajo; un suéter de punto tejido por ella, tampoco la convencía, pues ya le había tejido prendas en otras oportunidades; una buena comida no le parecía suficiente agasajo...
      Decidió bajar al pueblo para ver qué podía encontrar allí y empezó  a caminar por las calles. Sin embargo, por mucho que caminaba no encontraba nada que fuera tan importante y que ella pudiera comprar con las monedas que, semanas antes, había ido guardando de lo que le sobraba de las compras domésticas pensando que se acercaba la fecha del aniversario.
      Al pasar por una joyería la única que había en el pueblo, vio una hermosa cadena de oro expuesta en el escaparate. Entonces recordó que había un solo objeto material que él adoraba verdaderamente, que consideraba valioso. Se trataba de un reloj de oro que su abuelo le había regalado antes de morir. Desde pequeño, él guardaba ese reloj en un estuche de ante, que dejaba siempre al lado de su cama. Todas las noches abría el cajón de la mesilla de noche, sacaba de su estuche aquel reloj, lo pulía, le daba un poquito de cuerda, se quedaba escuchándolo hasta que la cuerda se acababa, lo volvía a pulir, lo acariciaba un rato y lo guardaba nuevamente en el estuche.
      Ella pensó:"Qué maravilloso regalo sería esta cadena de oro para aquel reloj". Entró a preguntar cuánto valía y, ante la respuesta, una angustia la tomó por sorpresa. Era mucho más dinero del que ella había imaginado, mucho más del que ella había podido juntar. Hubiera tenido que esperar tres aniversarios más para poder comprárselo. Pero ella no podía esperar tanto.
Salió del pueblo un poco triste, pensando qué hacer para conseguir el dinero necesario para esto. Entonces pensó en trabajar, pero no sabía cómo;y pensó y pensó, hasta que, al pasar por la única peluquería del pueblo, vio un anuncio que ponía: "Se compra cabello natural". Y como ella tenía ese cabello rubio, que no se había cortado desde que tenía 10 años, entró de inmediato a preguntar.
      El dinero que le ofrecían alcanzaba para comprar la cadena de oro y todavía le sobraba para una caja donde guardar cadena y reloj. No lo dudó. Le dijo a la peluquera:
    - Si dentro de de tres días regreso para venderle mi cabello, ¿Usted me lo compraría?
    - Seguro --fue la respuesta.
    - Entonces en tres días estaré aquí.
Regreso a la joyería, dejó reservada la cadena y volvió a su casa. No dijo nada.
      El día del aniversario, os dos se abrazaron un poquito más fuerte de lo de costumbre. Luego él se fue a trabajar y ella bajó al pueblo.
      Se hizo cortar el cabello bien corto y, después de tomar el dinero, se dirigió a la joyería. Compro allí la cadena de oro y la caja de madera. Cuando llegó a su casa, guisó y esperó que llegara la tarde,  momento en que él solía regresar.
      A diferencia de otras veces,  que solía iluminar la casa cuando él llegaba, esta vez bajó las luces, puso soló dos velas y se colocó un pañuelo en la cabeza. Porque él también amaba su cabello y ella no quería que se diera cuenta de que se lo había cortado. Ya habría tiempo después de explicárselo.
      Él llego. Se abrazaron muy fuerte y se dijeron lo mucho que se querían. Entonces, ella saco de debajo de la mesa la caja de madera que contenía la cadena de oro para el reloj. Y él fue hasta el armario y extrajo de allí una caja muy grande que le había traído mientras ella no estaba.
      La caja contenía dos enormes peinetas que él había comprado... vendiendo el reloj de oro del abuelo.

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Si crees que la medida del amor es el sacrificio, por favor no olvides esta historia. El sentido del amor no se mide solamente en nuestra capacidad de inmolarnos en sacrificios por el otro, sino también y sobre todo en la disposición a disfrutar de su sola existencia.
      Si te amo, lo mejor que puedo hacer es trabajar para construir la manera en que los dos vivamos juntos el  mayor de los placeres: el encuentro. Un encuentro donde tú sepas que estoy a tu lado porque me quiero y me prefiero; y donde yo sepa que estás junto a mí porque, haciendo uso de tus mejores egoísmos, me prefieres a  mí para estar contigo.
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miércoles, 9 de febrero de 2011

La autoestima de un tonto

Me encuentro cada día con los que viven asegurándoles a los tontos que son genios creyendo que con esto aumentan su autoestima cuando en realidad lo están sustituyendo por una burda hipocresía, cuando no con una burla perversa. No es así. La autoestima alta de un tonto debería expresarse afirmando: "Sí, en algunos aspectos soy un poco tonto, ¿Y qué? ¿Por qué todo el mundo tiene que ser inteligente? ¿Por qué algunos no podemos ser tontos? ¿Qué pasa, los tontos no tenemos derecho a vivir, acaso? ¡Hay muchas cosas que puedo hacer tan bien como otros y unas pocas puedo hacerlas mejor que la mayoría!". Supongamos ahora mismo que yo soy un tonto(No hay que ser demasiado imaginativo, pensarás...) Pregunto: ¿Y qué si lo soy?... ¿Cual es el problema de que sea así? ¿Por qué tendría que ser siempre ordenado, eficiente, eficaz ? ¿Por qué debería tener siempre la respuesta más correcta y adecuada o hacer siempre lo que se debe hacer? Pues no, en algunos aspectos de mi vida ¡Soy flor de "boludo"! Si te soy sincero, hace mucho que ha dejado de molestarme admitirlo. Y esto es tener la autoestima en su lugar; saber sin avergonzarme que hay aspectos en los que tengo ciertas capacidades y saber sin avergonzarme tampoco que hay otros en los que no los tengo. Allí en ese hueco habitan todas mis incapacidades y mis discapacidades. Las mías y las de todos. Porque, nos guste o no, de alguna forma todos somos incapaces de algo y, en alguna medida, todos somos discapacitados...

... Sin embargo, como te digo esto te digo lo otro. Cuidado con escudarme en "mis incapacidades" para justificar mi flojera o utilizarla como excusa para que otros hagan por mí lo que no quiero hacer yo por mí. No planchar mi ropa, no limpiar mi casa, o no ordenar mi cuarto no pertenecen al club de las cosas en las cuales me pueda declarar incapaz...


-- Jorge Bucay --

jueves, 3 de febrero de 2011

Bienvenidos!!

Como el nombre del blog lo dice esto sera algo tranquilon, espero esto pueda ser un distractor en sus vidas tan ajetreadas.

Saludos a todos xD